La reductio ad aburdum es uno de los mecanismos con los que opera el humor, esa forma primaria de conocimiento, tan imprescindible como incompleta si no sabe ir más allá de sí misma.
Un ejemplo de situación absurda es la que plantea el escritor argentino Daniel Moyano en este microrrelato, publicado en Cuentos y más.
El incendio que se declaró en el Cuerpo de Bomberos no pudo ser sofocado debido a que al personal, que no tenía experiencia de un hecho semejante, le pareció que aunque tenían el fuego ante los ojos, éste era imposible en razón de la naturaleza del Cuerpo y de su función.
Entonces, mientras la alarma sonaba enloquecida, se quedaron de brazos cruzados hasta ser consumidos por llamas gigantescas.
La no existencia, por definición, de bomberos para bomberos, favoreció notablemente el desarrollo del evento.
Pues muchas gracias, Ángeles (dobles, por tus dobles sonrisas), pero créeme, porque lo digo en serio: no me considero un tipo que merezca la pena especialmente, a ver si me explico, TODAS las personas merecen la pena, yo incluido, pero si algo puedo aportar que vaya más allá de mí mismo creo que es a través de la escritura.
Y tampoco es que la escritura sea tan importante, la mitificamos mucho, porque conozco personas que no son artísticas ni “creativas” ni se han planteado nunca serlo y le dan al mundo mucho más de lo que han recibido. ¿Podrían decir lo mismo muchos escritores?
Pero en fin, si uno no es un santo puede intentar ser al menos un pecador al que merezca la pena leer.
Un beso (doble) desde este Santander que se va a llevar el viento.
Comment por Miguel Ibáñez — 23 Enero 2009 @ 18:01
Humildemente: otras Ángeles no se conforman con admirar la obra, ya ves, sino que consideran igualmente importante que la voz narradora brote de una persona tan de agradecer (es más, cuando se ponen sinceras, hasta creen que es la cualidad humana la que se transparenta en las obras realmente valiosas) y van y le mandan dobles sonrisas al autor, para desearle tanto hermosos escritos como vida plena.
Comment por Ángeles — 23 Enero 2009 @ 0:33
me encanta!
Comment por Si Mar — 22 Enero 2009 @ 16:46
el vacío legal, como vacío del universo, yo hubiera puesto a alguno de los bomberos más comedidos buscando algún artilugio legal que los salvara, seguramente algun bombero estudiante de abogacía, y que hasta los hubiera salvado.
Comment por raul lilloy — 17 Enero 2009 @ 18:05
Te leo ahora. Entiendo absolutamente tus razones para dejar el blog. Yo también comparto un cierto sentido del decoro y del trabajo serio de ese tipo de escritor que echo en falta, que debe desarrollarse en soledad. Este medio es genial para las comunicaciones, pero distrae y no ayuda. Te he leído a tí también, no dejes de desplegar ese ingenio y tu talento y de compartir esa creatividad que tienes, pero como tú creo que lo importante es sólo la obra, nunca el personaje que está detrás de la voz narradora.
Un beso para vos también,
Angeles
Comment por angeles — 11 Enero 2009 @ 22:20
Gracias, Ángeles. Intentaré estar a la altura de lo que me exijo yo mismo y de lo que los lectores tienen derecho a esperar de cualquiera que se diga “escritor”. Como tú muy bien dices, el trabajo literario requiere soledad y dedicación.
Comment por Miguel Ibáñez — 13 Enero 2009 @ 20:42
He dejado el blog, como ya habrás podido ver. Las razones ya las he explicado en la última entrada. Pero eso no quiere decir que desatienda los comentarios que me lleguen todavía. Comparto tu admiración por Moyano y Olgoso (este último me parece un escritor de lo más curioso), a Fernández Cubas la conozco menos. Ya buscaré los libros de los tres, y si necesito recurrir a ti, gracias por tu ofrecimiento, lo haré.
Un beso,
Miguel
Comment por Miguel Ibáñez — 29 Diciembre 2008 @ 11:51
Justo, Miguel. Esto que has expuesto es lo que enseñaba Daniel. Ahora me frenan todos aquellos autores españoles que repiten historias, tonos y obsesiones en la búsqueda del propio estilo, eso que termina por convertirse en lastre o imposición forzosa para unos lectores que, a falta de críticos, casi siempre aduladores, que nos defiendan, terminamos por cerrar los libros de cuentos actuales antes de llegar al final. Como si la opinión de esos autores fuera más importante que su obra. Por negarse a cumplir con esos parámetros de moda, del cuento forzosamente intimista, filosófico, ingenioso, poético o “talletero”, Cristina Fdez. Cubas y Angel Olgoso son mis cuentistas actuales favoritos, con cierta distancia de los demás: son libres, son distintos. Tengo más cuentos de Moyano, ahí tienes mi correo, por si quieres que te envíe. Y muy feliz navidad.
Comment por Angeles — 25 Diciembre 2008 @ 22:28
Bueno, algo se te nota… Pero eso de la voz me da una envidia espantosa. Cada narrador debe tener su voz y cada historia su tono, y de la unión de esas dos cualidades sonoras -un cuento es pura música- nacen las historias que merece la pena leer.
Comment por Miguel Ibáñez — 23 Diciembre 2008 @ 21:04
Gracias, Miguel. Estoy convencida de que a tí, particularmente, te encantarán de ese libro los relatos “Tía Lila” o “El halcón verde y la flauta maravillosa”, dos que podrían figurar perfectamente en cualquier antología del cuento hispanoamericano. La prosa de Moyano es muy brillante y musical, también ética, y algo que no encontramos en los cuentistas de ahora, tiene una voz narradora potente y libre de sogas, tanto de temática como de estilo, voz que fluye sola. Quizá eso fue precisamente eso lo que le hace único e inconfundible. Yo lo adoro… ¿se me nota?.
Comment por Angeles — 23 Diciembre 2008 @ 12:55
Gracias por tu recomendación. Esta misma tarde me pongo a buscar el libro.
Comment por Miguel Ibáñez — 22 Diciembre 2008 @ 14:08
Los admiradores de Daniel Moyano y sus incontables alumnos (entre ellos Norberto Luis Romero, Eugenia Rico, Carmela Greciet y yo misma) estamos de enhorabuena con la reciente publicación en Tropo de “El trino del diablo y otras modulaciones”, libro con cuentos muy elogiados por autores como Cortázar, Bolaño, Benedetti o Augusto Roa Bastos. Por ello, animo a todos los lectores del blog a conseguir este libro de auténtico lujo.
Comment por Angeles — 22 Diciembre 2008 @ 11:39