Últimamente estoy muy ocupado -qué importante suena eso- y tengo la grúa tan abandonada que se me va a oxidar.
Para que no se oxide del todo publico este poema y se lo dedico a Ángeles, que tal vez así me perdone haber estado tanto tiempo perdido por esos mundos extra-gruísticos.
ALGUIEN QUE SE ASOMA A LA VENTANA
La poesía y la noche nos hacen descansar
de nuestro fatigado paseo por el tiempo.
Es como si después
de una larga salida a la intemperie
por un paisaje a veces bello, a veces monótono,
pudiéramos al fin cerrar los ojos,
recordar la excursión o no pensar en nada,
y dejarnos llevar muy tontamente,
dulcemente también,
por las ensoñaciones, el ensimismamiento,
libre ya la mirada
de la enojosa ley
que la obliga a ser una con el mundo.
La poesía y la noche suelen llevarse bien.
Pero ya viene el día. Se posa en el alféizar
y canta como un pájaro.
Me llama como un pájaro descarado y burlón:
Sal de ahí, sal de ahí, sal de ahí.
… y en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba…
Comentario por jesús carmona — 25 marzo 2010 @ 23:59
Buenos días desde Alemania!
Pues a través de la revista Fábula supe de ti (no sé si debo decir usted), Miguel Ibáñez, y estoy encantada.
Al parecer también han publicado unos poemas míos en el número 28, según me comunicó Ascen.Trabajo en la Justus-Liebig-Universität de Gießen en Alemania, tengo un blog que me sirve de relax, me lo paso bien. Y ahora voy a enlazar tu blog para poder continuar leyéndote más cómodamente.
Los colores de esa ventana son estupendos…no consigo ver bien de quién es el cuadro.
Besos
Comentario por Mita — 27 mayo 2010 @ 6:07
¿Por qué se llama el blog La grúa de piedra?
Bss
Comentario por Mita — 27 mayo 2010 @ 6:10